Alberto Dominguez Borrás

Alberto Domínguez Borrás, “La Perfidia de tu amor…” 

Mi mente comenzó a “escuchar” hoy la canción. Iba y venía, por lo tanto, la busqué y la escuché. “Perfidia”, qué tema! qué letra! qué hermoso por Dios! Inmediatamente realicé otra búsqueda, típico comportamiento de esta luna escorpio que les habla, búsqueda referida a su autor, quién escribió “Perfidia”, quién estaba inmiscuyéndose en mi mente y robando sentimientos profundos de mi corazón? 

Alberto Domínguez Borrás, alma mejicana, nacido en 1913, año previo al comienzo de la Primera Guerra Mundial, y… hago alusión a ello, no por simple dato de efeméride como se suele hacer, sino más bien, para enmarcar otra Luna en Escorpio. Ella, la que necesita guerrear para la paz, morir para vivir, provocar dolor y conflicto para sentirse segura, estar mal para sentirse bien… Sí, una vez más aquí, cayendo en las redes del más dulce de los pescadores, que sin saberlo, sin notarlo, por necesidad, asesina para vivir, ahoga a la vida del agua atrapándola en la red, sacándola de su hábitat, y llevándola para su terreno, su lugar, la cubierta de ese barco pesquero que siempre encalla, pero que siempre zarpa, aquí… luna escorpio, descendiendo a las profundidades negras pero paradójicamente luminosas, llenas de lo malo que enseña lo bueno, de la materia obscura que muestra la gracia de renacer, de ese cáliz obsceno y sagrado, obsceno cuando da, sagrado cuando se sublima a través de la entrega especial a ese ser único y no a otro. Esa luna, como sabemos, portadora de emociones, necesidades, raíces, pasado y sentimientos, linaje… ¿amor?… desengaño… esa luna escorpio, luna “en caída” en astrología, de seguro, en caída libre, eterna, a un vacío insondable, al vacío del vacío, del espacio infinito… 

Aquí, mi autor elegido, Alberto Domínguez Borrás, luna en escorpio, letrista de “Perfidia” y “Frenesí”. Éxitos ultraconocidos, famosos supongo yo por tocar el alma de los mortales hablando como lo hacen los dioses. 

Perfidia y Frenesí

No pudieron haber dos palabras más exactas, menos perfectibles, mejores, no, no las hubo ni las hay, para describir cómo siente una luna escorpio. Perfidia, término que significa “deslealtad o maldad extrema”, y Frenesí, que dice su descripción “exaltación violenta del ánimo, especialmente de una pasión”. Hace entonces, Alberto, pivoteando en estos dos términos las más hermosas y dolorosas de las letras de boleros que nos tocan profundamente el alma, el corazón, nos encienden y nos apagan, nos llevan al extremo para que recordemos que hay un punto, allí arriba, allí abajo, lugar del que escapamos, quizá porque es donde vive el dolor.

Notese en Frenesí la extrema pasión y  posesividad típica del todo o nada escorpiano, es “más que amor, frenesí”…

Frenesí:

Quiero que vivas sólo para mí,
y que tu vayas por dónde yo voy,
para que mi alma sea no más de tí,
bésame con frenesí.
Dame la luz que tiene tu mirar,
y la ansiedad que entre tus labios ví,
esa locura que es vivir y amar
que es, más que amor, frenesí.
Hay en el beso que te dí
alma, piedad, corazón.
Dime que sabes tu sentir
lo mismo que siento yo.
Quiero que vivas sólo para mí,
y que tu vayas por dónde yo voy,
para que mi alma sea no más de tí,
bésame con frenesí.
Hay en el beso que te dí
alma, piedad, corazón.
Dime que sabes tu sentir
lo mismo que siento yo.
Quiero que vivas sólo para mí,
y que tu vayas por dónde yo voy,
para que mi alma sea no más de tí,
bésame con frenesí.
bésame con frenesí.

bésame con frenesí.

Perfidia: aquí todo el dolor, el mayor, el que nadie sufre más que ella, la plutoniana y “lutoniana” si se me permite el término, deseando en forma fija y profunda, obsesiva, esos besos, sólo esos y no otros, imaginando lujurias que no disfruta y reclama, sabe que no puede tenerlas ni robarlas, esas aventuras! por lo tanto hace notar que sabe que existen y sin tenerlas, las añora, sin conocerlas, las conoce, le son negadas pero las pretende…

Nadie comprende lo que sufro yo

canto pues ya no puedo sollozar,

solo temblando de ansiedad estoy

Mujer, si puedes tu con Dios hablar,
pregúntale si yo alguna vez te he dejado de adorar;
Y al mar, espejo de mi corazón,
las veces que me ha visto llorar la perfidia de tú amor…
Te he buscado dondequiera que yo voy,
y no te puedo hallar,
para que quiero otros besos si tus labios no me quieren ya besar.
Y tú, quien sabe por donde andarás
quien sabe que aventuras tendrás que lejos estas de mí…!
Te he buscado dondequiera que yo voy y no te puedo hallar,
para que quiero otros besos si tus labios no me quieren ya besar.
Y tu, quien sabe por donde andarás
quien sabe que aventuras tendrás que lejos estas de mi…!
De mí…! De mi.  
Gimena